El objetivo de este proyecto no solo era celebrar el reconocimiento de Pueblo de Cantabria 2018 sino que, también, invitara a los visitantes a descubrir la belleza, la historia y el encanto único de su localidad. El desafío era crear un cuadríptico que fuera informativo, inspirador y que capturara la esencia del pueblo.

El proceso creativo
Queríamos que el cuadríptico fuera una guía práctica, pero también una ventana emocional a la experiencia de visitar Esles.
La estrategia fue diseñar una pieza que equilibrara la información detallada con un fuerte impacto visual:
· Diseño plegable e intuitivo: Optamos por un cuadríptico para maximizar el espacio, permitiendo una presentación organizada de diferentes secciones temáticas (historia, arquitectura, naturaleza, puntos de interés). La forma en que se despliega invita a la exploración.
· Imágenes que hablan: Seleccionamos fotografías de alta calidad que muestran la exuberancia de los paisajes cántabros y la singularidad de la arquitectura de Esles.
· Paleta de colores natural: La paleta se basó en tonos verdes de la naturaleza de Cantabria y ocres que evocan la piedra y la tradición arquitectónica, complementados con blancos que aportan luminosidad y limpieza.
· Mapa ilustrado y funcional: Incluimos un mapa detallado del pueblo, señalando los puntos clave de forma clara y accesible, lo que enriquece la experiencia del visitante.

El resultado
El diseño del cuadríptico para Esles se traduce en una pieza de comunicación turística que es:
- Visualmente atractiva: Capta la atención de inmediato y transmite la belleza del lugar.
- Informativa y práctica: Ofrece al visitante toda la información necesaria para planificar su recorrido y descubrir los tesoros de Esles.
- Coherente con el reconocimiento: El diseño refuerza el prestigio de ser el «Pueblo de Cantabria 2018», elevando la percepción del destino.
El resultado es una invitación bien diseñada a sumergirse en la historia, la naturaleza y la autenticidad de Esles. Una herramienta esencial que acompaña a los visitantes en su descubrimiento de uno de los rincones más bonitos de Cantabria.

