Refugio costero

Este proyecto de reforma y decoración para un alojamiento vacacional en un encantador pueblo costero es un testimonio de cómo el diseño puede crear un santuario de paz y estilo.

El objetivo para este alojamiento vacacional era claro: crear un espacio que reflejara la serenidad y la luz de la costa, ofreciendo a los huéspedes un ambiente relajante, funcional y estéticamente agradable. Queríamos que cada rincón invitara a la desconexión, utilizando materiales naturales y una paleta de colores cálidos que lo hacen más acogedor.

Se maximizó la luminosidad y la sensación de amplitud, integrando elementos que evocaran la naturaleza y la artesanía local optando por tonos cálidos como el terracota suave y el beige en las paredes, que aportan calidez y una base neutra. Estos colores se complementan con acentos en verdes.

Seleccionamos piezas que priorizan los materiales naturales. Las camas, con cabeceros de ratán o mimbre en forma de concha o trenzado, añaden un toque artesanal y orgánico que conecta directamente con el entorno costero. Las mesas auxiliares y de comedor en madera clara refuerzan esta estética.

Las lámparas colgantes de fibras naturales, como el ratán o el mimbre, no solo iluminan, sino que también actúan como elementos decorativos clave, proyectando patrones de luz suaves que crean atmósferas acogedoras.

Cuadros abstractos con motivos orgánicos, elementos de fibra natural en la pared y alfombras de yute añaden personalidad y un toque bohemio-chic, manteniendo la conexión con lo natural. Cada mueble y cada distribución fueron pensados para maximizar la funcionalidad, ofreciendo comodidad sin sobrecargar el espacio.

Abordamos la reforma de los baños buscando crear espacios modernos, prácticos y con personalidad, que complementaran la estética general de la propiedad.